Movimiento Patriótico de Liberación Nacional y de Defensa de la Patria.

En resumidas cuentas la idea es :organizar un Movimiento Nacional de rescate patriótico que cuente con un amplio programa que levante al pueblo y que contenga una propuesta de cómo organizar la nueva nación que surja de ahí.


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En cada municipio se debe trabajar para que deje de ser una unidad de habitantes en sí.Y, convertirla, en una entidad para sí .

cuento11

México es una nación sin vida propia porque no está unido orgánicamente, esto es lo que ha permitido hasta ahora, que los de arriba decidan por todo el pueblo que vive desorganizado, ofendido y humillado por: la Indigencia, la Ignorancia, la Injusticia, la Insalubridad, la Inseguridad y la Inoculación Ambiental que son las 6 íes de la ignominia pública.

Para acabar con esto, necesitamos ser dueños de nuestro destino, y para eso, es necesario organizarnos. Si lo logramos, dejaremos de ser un pueblo en sí y llegaremos a ser un pueblo para sí, es decir, dejaremos de ser un pueblo ajeno a nosotros mismos.
Por eso para conseguirlo,lo primero que hay que hacer, es partir de la organización en torno a las verdaderas necesidades populares y que son: producción, trabajo, cultura, seguridad, salud y justicia. Algo que no se resuelve con calles bonitas y obras de relumbrón, sino con la organización popular.

Para eso debemos organizar comités en todos los barrios para trabajar y producir, creando un fuerte movimiento cooperativista municipal. Organizar los comités barriales de salud pública. Organizar los comités de vigilancia popular. Organizar los comités de cultura y educación popular los que deben tener una mayor injerencia y participación en la exigencia de nuevas y modernas opciones educativas. Organizarnos para exigir libertad de comercio efectiva. Organizarnos para evitar las injusticias, y así, sucesivamente, organizarnos para dejar de ser un pueblo que no es para sí mismo, sino que vive enajenado, es decir, ajeno a sí mismo y a sus verdaderas necesidades.así llegaremos a las convergencias necesarias para contribuir al mejoramiento de nuestras comunidades.

Los Partidos son un filtro para evitar que los luchadores populares lleguen a representarnos en los distintos niveles republicanos del poder público.

Las mejoras sustanciales que ha logrado el pueblo, no es a partir de políticos ni de partidos, sino de la voluntad popular organizada. Pruebas: La expropiación petrolera fue obra de la huelga de los trabajadores que obligaron al General Cárdenas a decretar la expropiación, ante la actitud cínica y prepotente de las compañías extranjeras: Sinclair, Royal Dutch Shell, Standard Oíl, etc. Permitida, si, por Roosevelt, porque así era conveniente a sus intereses previos a la guerra, pero ese es otro punto, lo cierto es que la expropiación se hizo y ahí está. ¿Qué no nos ha dado los beneficios suficientes? Eso es verdad, pero de eso, nosotros tenemos la culpa, ya que no nos hemos organizado para que los recursos petroleros lleguen al pueblo. Evitando con esto que PEMEX siga siendo la caja grande de donde agarra dinero el PRI (pemexgate) y tambien el gobierno panista, que le da un destino que no es consultado debidamente con el pueblo.

También tenemos que el desarrollo urbano de Guadalajara y de la mayoría de los
municipios de la nación, es obra de luchas como las que encabezó Genaro Laurito en Guadalajara, entre otros dirigentes populares, que exigiendo servicios, han logrado que muchas metrópolis presenten la imagen actual. Las que definitivamente no son satisfactorias, y si bastante mejorables, si participamos organizadamente.

Las colonias que hay, no son iniciativa del gobierno, sino de muchas mujeres y hombres que urgidos por su necesidad de vivienda, convirtieron las ciudades en lo que son hoy.

El desarrollo urbano es toda una epopeya de lucha popular, toda vez que los gobiernos, insensibles siempre, mostraron una actitud adversa a su establecimiento. Algunas veces fueron francamente violentos contra los colonos y contra sus dirigentes, a los que encarcelaron y torturaron, en no pocas ocasiones. (En Acapulco el general Caballero Aburto ordenó usar artillería para desalojar a los colonos de la zona de la Laja). . Hay demasiados ejemplos, tantos, que no cabrían en este documento. Ejemplos que demuestran que los gobernantes no son suficientes para lograr los cambios, sino la
organización del pueblo, sobre todo la que tiene un proyecto congruente y definido.

Por eso ….“Sólo el Pueblo Salvará al Pueblo” Esto debe de comprenderse
bien, las soluciones gubernamentales, son inferiores siempre a las necesidades del pueblo.

Cualquier obra es a destiempo, porque la problemática popular crece de manera geométrica y los remedios del gobierno son aritméticos. Se trata de una carrera desigual, que el que gobierna, jamás podrá superar.

Es preciso entender que solo el pueblo organizado es más grande que sus necesidades. Sólo el pueblo de México organizado, superará sus problemas de Inseguridad, de Ignorancia, de Indigencia, de Insalubridad, de Injusticia y de Inoculación Ambiental.Sólo organizados podremos ponerle un muro de contención a esas seis “íes” de la ignominia pública.

Nos hace falta pues, organización, y desde luego .Otro principio fundamental:
Nadie debe pretender ser maestro del Pueblo sin antes haber aprendido de él. O lo que es lo mismo: Ser alumnos del Pueblo antes que Maestros.

Por eso es preciso exigir que los que detenten el poder público, en sus diversas
manifestaciones republicanas, no tomen una actitud sorda ante los reclamos del pueblo , y por el contrario que siempre estén dispuestos a escuchar y ejecutar acciones que tiendan a dar solución eficaz a las demandas del pueblo.


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Uno de nuestros objetivos primordiales debe ser el construir plenamente la democracia popular republicana en el Municipio.

Bandera Mexicana

Esa es la condición suficiente y necesaria para lograr la sobrevivencia de nuestra patria como un hogar digno para todas y todos los mexicanos. Eso es hacernos dueños de nuestro destino. Y no vemos precisión ni forma detallada, en ningún partido ni organización política, el cómo se va a organizar algo tan delicado y fundamental como es el municipio,lo cual exige serias reformas al 115 constitucional.

Tan delicado y fundamental es este asunto, que sin el ejercicio de una plena democracia republicana municipal, todo lo demás no se podrá realizar y sostener.

Debemos ser conscientes que no es aceptable tener regidores que no deriven de una demarcación o distrito municipal específico y que no le respondan a la población de ese sector preciso de su ayuntamiento, mediante asambleas publicas distritales municipales.

Nada nos ganamos con llevar a las regidurías, a las presidencias municipales, a las gubernaturas, a las diputaciones estatales y federales, al senado y a la misma presidencia de la república: a personas que no van a responder a una estructura orgánica popular de nuevo tipo, la que debe estar bien cimentada con una reglamentación democrática clara, de tal manera que no pueda impedirse, bajo ninguna circunstancia, la participación popular directa.

Si se estructura una democracia participativa que parta desde la cuadra, eligiendo un diputado de barrio. Y así sucesivamente hasta llegar a la asamblea de distrito, tendremos que le daremos órdenes directas al cabildo municipal y a las cámaras.

Simplemente se trata de que toda la ciudadanía participe de manera ordenada y funcional. No es permisible ni Razonable que en la actualidad los regidores no sean electos por su barrio, colonia y o comunidad, sino por decisiones partidarias internas o favoritismos de partidos, llámense de izquierda, centro o derecha.

Lo mismo pasa con los diputados, ahí también brilla por su ausencia la democracia popular, ya que no existe el medio adecuado para exigirles cuentas.

Es un hecho deplorable que las y los diputados no estén obligados a responderle a la ciudadanía que los eligió.

Es el mismo caso de los senadores; los que son algo así como de fantasía porque son como seres lejanos de ultratumba a los que no tienen acceso los mortales comunes y corrientes; son entes que no están sujetos a exponerse al veredicto popular.

Se supone que el ejecutivo federal le responde a una cámara baja y a una alta, sí, eso está bien hasta donde sea verídico ¿pero los diputados y senadores a quién le rinden cuentas? Simplemente a nadie, toda vez que no existe una estructura organizativa popular distrital que los controle.

Lo mismo pasa con el gobernador, quien se presume es fiscalizado por el congreso estatal ¿pero al congreso estatal quién lo vigila? Nadie, porque no existe la estructura orgánica distrital popular estatal que les tome cuentas a los distintos diputados.

Y se supone también que los ejecutivos municipales le responden al cabildo, lo trágico es que está compuesto por una mayoría de regidores del partido que lo llevo al poder, lo que de por sí ya es una burla. Pero lo más grave es que además no surgieron de una división territorial municipal.

Como se ve, en el municipio se rompe definitivamente la regla republicana, ya que los regidores no son electos por una demarcación y/o distrito municipal y son impuestos por dedazo partidario.  Es por eso que debemos puntualizar la manera de cómo debemos comenzar con ese proyecto histórico que es la solución de soluciones a la problemática popular.

Lo primero que hay que hacer, es partir de la organización en torno a las verdaderas necesidades populares y que son: producción, trabajo, cultura, seguridad, salud y justicia. Algo que no se resuelve con calles bonitas y obras de relumbrón, sino con la organización popular.

Para eso debemos organizar comités en todos los barrios para trabajar y producir, creando un fuerte movimiento cooperativista municipal. Organizar los comités barriales de salud pública. Organizar los comités de vigilancia popular. Organizar los comités de cultura y educación popular los que deben tener una mayor injerencia y participación en la exigencia de nuevas y modernas opciones educativas. Organizarnos para exigir libertad de comercio efectiva. Organizarnos para evitar las injusticias, y así, sucesivamente, organizarnos para dejar de ser un pueblo que no es para sí mismo, sino que vive enajenado, es decir, ajeno a sí mismo y a sus verdaderas necesidades.

Por eso los gobernantes hacen lo que ellos creen, porque nosotros no somos conscientes y, si lo somos, no contamos con los instrumentos civiles prácticos para expresar nuestra opinión, ni para emprender las tareas que sean necesarias para ir en pos de la utopía.

Para lograrlo se impone construir el poder popular a través de Comités de Lucha que incorporen todo lo anteriormente mencionado en sus programas y tareas.

Y estos comités deben crearse en cada cuadra o barrio, para posteriormente plantearnos una verdadera revolución institucional municipal que reproduzca las instituciones republicanas en el municipio, haciendo de nuestros municipios verdaderas repúblicas en pequeño; acabando eso de los regidores de mayoría relativa y los de representación proporcional y se transformen en diputados de barrio, haciendo que en cada barrio o distrito municipal se elija un representante a cabildo, es decir, una cámara de diputados municipal, la que debe ser honoraria.

Para que cambie la estructura del poder municipal en la forma señalada, se precisa cambiar el artículo 115 constitucional y la ley orgánica municipal que rige actualmente la vida de los ayuntamientos.

Pero por lo pronto, lo que se impone es organizar al pueblo en verdaderas asambleas populares, integradas por los Comités de Lucha de Barrio, para que desde ahí, partan las reformas necesarias que pongan al pueblo al mando de su porvenir.

Si se organizan los comités en cada colonia y barrio, estos, una vez organizados serían invencibles, ya que por lo menos se integrarían 50 gentes en cada uno de ellos, lo que haría que ante cualquier eventualidad estarían en pie de lucha miles de ciudadan@s, los que de un solo plumazo bajarían a representantes corruptos e ineptos y a funcionarios incompetentes.

Además de que dichos Comités de Lucha  estarían conformados por sangre nueva, no comprometida mas que con ellos mismos. Y de ninguna manera con los partidos. Recordemos que el abstencionismo es mayoría y el pueblo es abstencionista, en gran medida,  porque no cree en los partidos ni en los políticos de viejo cuño.

Desde esa posición las cosas serían distintas, porque se estructuraría el Poder del Pueblo Organizado en torno a un programa/proyecto que jamás podrá surgir del podrido PRI ni de sus organismos gandules. Y mucho menos del PAN ni de ningún otro partido electorero.

Hay que entenderlo bien, para ganar una guerra se necesitan posiciones sólidas, bien atrincheradas. Si estas son débiles, se sucumbe rápido y con facilidad ante el enemigo.

El PRI representa posiciones endebles por la podredumbre propia que priva en sus filas y en su pasado. Están tan corrompidos que sucumbirían ante la menor embestida del enemigo. Por eso su participación en cualquier lucha no es seria, porque se respalda en intereses y no en ideales.

En su corrupción está su debilidad, son fácilmente comprables: puestos, espacios comerciales, concesiones, amenazas de quitarles privilegios, etc.

En cambio cuando la trinchera se respalda en el pueblo organizado, acompañado con un programa claro y revolucionario (no violento), las cosas son distintas,  y así  sí, se asegura el triunfo popular.

Es importante decir que los Comités de Lucha (o de la Patria) al aglutinar miles de ciudadanas y ciudadanos, conformarían una nueva corriente de opinión mayoritaria y genuinamente revolucionaria.

Y por otro lado, ya dentro de una nueva opción electoral, estos Comités a la hora de los comicios se movilizarían para elegir en el timón administrativo, a quienes se comprometan a seguir su programa y proyecto. (En esas condiciones es muy distinto apostarle a la vía electoral).

Es evidente que un Ayuntamiento derivado de los Comités de Lucha (o de la Patria), en acción electoral, tendrá que seguir los lineamientos del pueblo organizado, toda vez que de no hacerlo así, ya sabrá lo que le espera.

Hacer las cosas de esta, y no de otra manera, es como se puede avanzar históricamente, es decir, solo así hay progreso dentro de la espiral dialéctica de la historia

La globalización, es decir, el imperio de las mega-empresas, no sólo es la exportación del modelo económico neoliberal. No, es algo más, es liquidar la democracia en su más mínima expresión empezando por el municipio.


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Con el pueblo todo, sin el pueblo nada.

El pueblo

Los partidos no han aprendido que deben apoyar sus políticas en las amplias multitudes. Que ahí está el meollo del asunto. Pues no se trata de tener sino de ser, es decir, de ser partidos que cuenten con un pueblo consciente y participativo. El pueblo necesita dejar de depender de “políticos” que terminan por encaramarse en el poder y el dinero. Es necesario comprender que la participación popular es crecer juntos dentro de la espiral dialéctica de la historia y eso significa depender menos de los “políticos” y más del pueblo en las decisiones públicas.

El dirigente que no acepta esto, es un enemigo del avance popular, es un psicópata que quiere ser siempre el héroe que sustituye al pueblo, no ha comprendido que no se trata de suplantarlo, sino de diluirse en él sin dejar de ser vanguardia.

La sustitución popular siempre será riesgosa de desembocar en corrupción y en dictadura. De nada sirve al crecimiento espiritual del pueblo realizar grandes obras alejadas de su participación. Eso lo mantiene alejado, apático, subordinado y sin fuerza de voluntad. Así siempre será un esclavo sin libertad.

Hay que saber distinguir lo que es progreso de lo que no es progreso.- Desarrollo no son obras de cemento que no sean de efecto multiplicador económico, social y educativo. Progreso no es que una familia tenga televisión de plasma ó camioneta del año, lo que los hace esclavos de créditos usureros. Recordemos que no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita (Diógenes). La verdadera prosperidad es cultura, es comida, es vivienda digna, es salud, es seguridad, es justicia y libertad. Es todo lo que alimenta al cuerpo pero también al espíritu. Y eso se logra con aumento en la producción, buenos ingresos, con un plan cultural humanista, con  buenos sistemas de salud pública física y mental, etc.

La tarea, hoy por hoy, es ORGANIZAR LOS COMITÉS PATRIÓTICOS DE LIBERACIÓN NACIONAL Y DE DEFENSA DE LA PATRIA, barrio por barrio, comunidad por comunidad, en todo el territorio mexicano, con lo que construiremos una red impenetrable y, de ofensiva patriótica eficaz, ante las poderosas fuerzas financieras globales (las que descansan, precisamente, en buena parte en el narcotráfico).

El objetivo de crear una genuina república democrática y popular, no es un blanco fijo, sino un blanco móvil que se desplaza dentro del infinito devenir de la espiral de la dialéctica de la historia, es por lo que hay que tener, en este momento histórico, un programa preciso para poder atacar al enemigo que es el gobierno-transnacionales, sin olvidar a los capos de la droga imperiales. Por esa razón se necesita una organización que cuente con un plan bien definido en sus documentos básicos. Que empiece por el ABC de la organización civil, de cómo salir a las colonias, a las escuelas y a las comunidades,de como hacer nuestra propia propaganda y evitar a los medios corruptos al servicio del gobierno corrupto. De cómo podemos edificar el Poder Popular. No de tomar el poder del estado ni de conquistarlo, sino de……………….     C O N S T R U I R ….. E L …  P O D E R   D E L   P U E B L O.Tener claridad de, con qué tipo de propuestas podemos hacer que se incorporen a la lucha. Con qué tipo de programa podremos plantearnos objetivamente la construcción de una nueva sociedad que ponga en el timón de mando al pueblo organizado

Y, asimismo, un proyecto claro para reconstruir nuestra nación, una vez que los hayamos derrotado.Debe contar con un plan económico, de reformas legislativas, de salud, de comercio,etc. y si bien es definitivamente imposible abarcarlo todo, tenemos que contar con gente capaz que surguira de la organizacion de los Comités Patrióticos de Liberación Nacional y de Defensa de la patria  para resolver los distintos problemas de la patria.Necesitamos un plan sobre vivienda , un plan general de Salud física y Salud Mental, de educación, de combate al desempleo, de combate al suicidio, de atención a las personas con discapacidad,sobre el problema  de los combustibles, de atención a la niñez y su protección de abusos y tráfico de infantes; de una propuesta para proteger a la familia, a la mujer, sobre los estudiantes y sus necesidades,  , sobre Política Tributaria, El Campo,El Mar y nuestras millas marinas su ampliación y explotación, sobre Turismo, sobre la deuda exterior e interior, Comercio Interno, Producción y Distribución de Alimentos Básicos, Comercio Ambulante y Tianguistas, Comercio exterior e inversión extranjera, Sobre el Trabajo, el Salario,  y las Cooperativas, Seguridad social, Ciencia, Tecnología, PEMEX, Energía, Derechos Humanos, Derechos cívico-políticos  Seguridad Nacional, sobre Política Exterior, sobre la delincuencia organizada,narcotrafico  y como extinguirlos, Sobre la guerrilla, Sobre nuestras fuerzas armadas, Sobre seguridad pública, Desarrollo Urbano,  , Ecología, Agua, Infraestructura, Desastres Naturales, Comunicaciones, caminos y transportes, sobre una política para combatir el alcoholismo y el tabaquismo, sobre los estragos de la drogadicción y las terapias y otras alternativas de recuperación; el Pandillerismo; sobre el problema de la prostitución, sobre una política para combatir las Enfermedades de Transmisión Sexual ETS, sobre la homosexualidad y cambio de sexo, etc. etc. etc. etc,etc
La verdad es que sobre la mayoría de eso tópicos, simplemente no hay nada, en ningún organismo político existente.Y que no se diga que el pueblo va elaborar su programa, eso es negar esa verdad histórica que indica que la gente por si solos, solamente llegarán siempre a posiciones tradeunionistas, es decir, a posiciones conciliadoras y mediatizantes. La verdad es que hace falta el papel enzimático (concepto biológico) de una vanguardia re-evolucionaria de nuevo tipo. La que acelerará el proceso revolucionario.”ser alumnos del pueblo antes que ser maestros” aprender de él pero jamás renunciar a la tarea vanguardista……El pueblo así, sin dirección, siempre será fácilmente manipulado por sus enemigos, los resultados están a la vista con Peña Nieto.
Dirigir el destino de una nación no es cosa sencilla que puede resumirse en un panfleto. Es necesario comprender de la imperiosa necesidad de contar con un pueblo organizado, el cual a través de lo mejor de su ciudadanía: exprese, proponga, plantee y luche denodadamente sin darle cuartel a la infamia.
No solamente debemos prepararnos para administrar, sino para dirigir desde abajo a quien administre.Es necesario para tal proeza, recomendar y delegar tareas de investigación en todas las áreas legislativas, económicas, de salud, educativas, administrativas, etc. a los distintos elementos que converjamos en esta jornada histórica.Necesitamos propuestas correctivas, de mejoramiento y alternativas, según sea el caso, para cada ley y reglamento. Toda vez que no es suficiente reformar la carta matriz constitucional, sino que debemos tener claridad sobre lo que debe enmendarse en cada uno de estos estatutos y ordenanzas, porque si no lo hacemos así, nada cambiara en las relaciones cotidianas de la sociedad y entonces se seguirá reproduciendo la iniquidad y no habrá progreso histórico.Y ese proyecto o  programa de nacion debe ser puesto en manos del pueblo para que el pueblo haga suyas esas propuestas y las apoye,los super heroes no existen .Recuperar nuestro pais y recostruirlo es cuestion del PUEBLO ORGANIZADO .
Nada ganamos que arriba cambien algunas cosas, si abajo todo sigue igual y en manos de personas negligentes, apáticas y sin patriotismo, es decir, formadas por los enemigos del pueblo. Todo merece una respuesta propositiva y de superación.
Así que no se trata de atacar en todas direcciones, sino en una y que es precisa: La recuperación de nuestra patria, es decir: lograr la multi-mencionada LIBERACIÓN NACIONAL.

Las elecciones, en estos momentos y como lo están haciendo los presuntos partidos de izquierda, son una trinchera equivocada, se respeta ese esfuerzo, pero es una trinchera equivocada.

Una vez que se haya consumado el latrocinio electoral la necesidad de  salir a organizar esos comités patrióticos para recuperar nuestra nación seguira existiendo, con una estrategia y táctica que incida en la organización de la HUELGA  PATRIOTICA NACIONAL. Única manera de derrotar, desde su base y raíz, a los traidores a México.

Lo primero que hay que hacer, es partir de la organización en torno a las verdaderas necesidades populares y que son: producción, trabajo, cultura, seguridad, salud y justicia. Algo que no se resuelve con calles bonitas y obras de relumbrón, sino con la organización popular.

Para eso debemos organizar comités en todos los barrios para trabajar y producir, creando un fuerte movimiento cooperativista municipal. Organizar los comités barriales de salud pública. Organizar los comités de vigilancia popular. Organizar los comités de cultura y educación popular los que deben tener una mayor injerencia y participación en la exigencia de nuevas y modernas opciones educativas. Organizarnos para exigir libertad de comercio efectiva. Organizarnos para evitar las injusticias, y así, sucesivamente, organizarnos paradejar de ser un pueblo que no es para sí mismo, sino que vive enajenado, es decir, ajeno a sí mismo y a sus verdaderas necesidades.

Por eso los gobernantes hacen lo que ellos creen, porque nosotros no somos conscientes y, si lo somos, no contamos con los instrumentos civiles prácticos para expresar nuestra opinión, ni para emprender las tareas que sean necesarias para ir en pos de la utopía.

Para lograrlo se impone construir el poder popular a través de Comités de Lucha que incorporen todo lo anteriormente mencionado en sus programas y tareas.

Y estos comités deben crearse en cada cuadra o barrio, para posteriormente plantearnos una verdadera revolución institucional municipal que reproduzca las instituciones republicanas en el municipio, haciendo de nuestros municipios verdaderas repúblicas en pequeño; acabando eso de los regidores de mayoría relativa y los de representación proporcional y se transformen en diputados de barrio, haciendo que en cada barrio o distrito municipal se elija un representante a cabildo, es decir, una cámara de diputados municipal, la que debe ser honoraria.

Además de que dichos Comités de Lucha (o Comités Patrióticos de Liberación Nacional y de Defensa de la patria, insistimos), estarían conformados por sangre nueva, no comprometida mas que con ellos mismos. Y de ninguna manera con los partidos. Recordemos que el abstencionismo es mayoría y el pueblo es abstencionista, en gran medida,  porque no cree en los partidos ni en los políticos de viejo cuño.

Desde esa posición mis estimados amigos, las cosas serían distintas, porque se estructuraría el Poder Popular en torno a un programa que jamás podrá surgir del podrido PRI ni de sus organismos gandules. Y mucho menos del PAN ni de ningún otro partido electorero.

Hay que entenderlo bien, para ganar una guerra se necesitan posiciones sólidas, bien atrincheradas. Si estas son débiles, se sucumbe rápido y con facilidad ante el enemigo.

El PRI representa posiciones endebles por la podredumbre propia que priva en sus filas y en su pasado. Están tan corrompidos que sucumbirían ante la menor embestida del enemigo. Por eso su participación en cualquier lucha no es seria, porque se respalda en intereses y no en ideales.

En su corrupción está su debilidad, son fácilmente comprables: puestos, espacios comerciales, concesiones, amenazas de quitarles privilegios, etc.

En cambio cuando la trinchera se respalda en el pueblo organizado, acompañado con un programa claro y revolucionario (no violento,), las cosas son distintas,  y así  sí, se asegura el triunfo del pueblo.Al tener la organización del Poder del Pueblo, calle por calle, cuadra por cuadra, barrio por barrio, simplemente no habrá lugar para los enemigos de Guadalajara,Morelia,Guerrero,Oaxaca,el D.F,etc,etc    de México  entero . Y recuperar nuestro pais sera pan comido.La lucha que parte de las colonias y barrios enfrenta al gobierno, y a su base misma de sustento, es decir: a toda la estructura estatal,poder legislativo, judicial, ejecutivo, a las distintas secretarías, a las empresas estatales (CFE, agua, etc.)

Es importante decir que los Comités de Lucha (o de la Patria) al aglutinar miles de ciudadanas y ciudadanos, conformarían una nueva corriente de opinión mayoritaria y genuinamente revolucionaria.

Y por otro lado, ya dentro de una nueva opción electoral, estos Comités a la hora de los comicios se movilizarían para elegir en el timón administrativo, a quienes se comprometan a seguir su programa y proyecto. (En esas condiciones es muy distinto apostarle a la vía electoral).

Es evidente que un Ayuntamiento derivado de los Comités de Lucha (o de la Patria), en acción electoral, tendrá que seguir los lineamientos del pueblo organizado, toda vez que de no hacerlo así, ya sabrá lo que le espera.

Hacer las cosas de esta, y no de otra manera, es como se puede avanzar históricamente, es decir, solo así hay progreso dentro de la espiral dialéctica de la historia.