Movimiento Patriótico de Liberación Nacional y de Defensa de la Patria.

En resumidas cuentas la idea es :organizar un Movimiento Nacional de rescate patriótico que cuente con un amplio programa que levante al pueblo y que contenga una propuesta de cómo organizar la nueva nación que surja de ahí.


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Defensiva y Ofensiva

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Muchos dicen  que nuestro papel es el de defender al pueblo, es decir, que nuestra función debe ser más bien defensiva. Y el que esto escribe difiere de esa visión, ya que el más efectivo papel de un revolucionario es organizar, más precisamente diré que… Es impulsar la organización popular, o sea: enseñar a pescar y de ninguna manera dar el pescado,eso si es hacer política al más viejo e insultante estilo priista, eso no organiza, crea dependencia y, por lo tanto, es contrarrevolucionario, ya que no pone al pueblo en la dirección de su destino.

Pero para no desvariar y continuar con el tema que encabeza este escrito, me permitiré exponer una serie de argumentos sobre el asunto inicial.

Por principio diré que la Ofensiva y la defensiva son  las dos formas en que se desarrolla toda lucha, lo mismo en el terreno de las armas que  en el de la política.

La Ofensiva es el ataque y la defensiva  es resistir. Siendo que la Ofensiva crea frentes de lucha. La defensiva se refugia y no avanza. Se dispara hacia todos lados lo que hace que pierda efectividad y  solamente cuando se convierte en Ofensiva puede esperarse algo de ella.

La defensiva debe pasar pronto a la Ofensiva y ambas no deben diseminarse apoyando posiciones que no son aglutinantes de la indignación popular, es decir, peticiones parciales de grupo y menos individuales, eso debilita.

La Ofensiva es moverse, es actuar, es tener iniciativa, en cambio la defensiva carece de empuje y sólo está a la expectativa de que lo ataquen para defenderse.

La Ofensiva aprovecha el desconocimiento del terreno por parte del enemigo y lo toma por sorpresa en los puntos por donde menos se imagina que será atacado.

En la lucha popular hemos de atacar al enemigo organizando la Ofensiva desde los barrios, eso nos da ventaja y disminuye las posibilidades de que destruyan el movimiento, ya que cuando se  den cuenta de su fuerza, no tendrán capacidad para hacerle frente.

Para los dos grandes maestros de la estrategia militar: Sun Tzu y Karl Von Clausewitz, la Ofensiva es más efectiva que la defensiva. Y  si la Ofensiva  es en varios frentes, es mejor porque desarticula el poder del enemigo.

El general que está a la defensiva, tiene que romper los embates del enemigo con la Ofensiva; como Morelos en el Sitio de Cuautla, si permanece solamente defendiéndose, lo aniquilan, en cambio en el momento que salta a la Ofensiva deja con un palmo de narices a Calleja.

La Ofensiva es organizar varios frentes de lucha; convenciendo  al mayor número de ciudadanas y ciudadanos  a que le entren a luchar por sus necesidades prácticas, pasando de estas, a sus necesidades cívicas y patrióticas.

La defensiva es una trampa, la que por su propia naturaleza es conservadora y, por lo tanto, incapaz de generar un programa que permita la conformación de más frentes de lucha. El secreto para vencer al enemigo está en dividir sus fuerzas, así en pedacitos los podemos aniquilar. (Nadie en su juicio engulle un bistec de un bocado, sino que cortándolo en trozos se lo come).

La capacidad de la Ofensiva de un pueblo, desde el momento que solamente participa lo más decidido, tiene el poderío para hacerle frente al poder del estado.

Muchos de los que han votado  por el PRI ,ahora están arrepentidos. Varios panistas están indignados. Sin olvidar que millones no votaron y que muchos de ellos están listos a participar en los frentes de lucha que se organicen.

El problema es que debido a nuestra falta de decisión de formarlos, es por lo que no hemos podido aglutinar verdaderas mayorías populares.

En la medida que se creen varios frentes de lucha, saliendo a las colonias, a los tianguis, a las plazas principales de nuestra metrópoli; iremos conformando comités de insurrección cívica  por varios de los puntos programáticos que planteemos y los que surjan desde la misma necesidad concreta de cada sitio a donde vayamos a organizar la insurgencia ciudadana pacifica pero no cobarde.

Así iremos creciendo, formando un abanico envolvente que deje desarticuladas las fuerzas del gobierno. Así debilitado, el gobierno retrocede y pasa  a la defensiva, pero como esos frentes de lucha tienen que converger en una Ofensiva general, terminaremos por aniquilar a los enemigos del pueblo.

Como ya se dijo, la ventaja de la Ofensiva es la sorpresa y la rapidez de la acción y su crecimiento numérico es geométrico porque en cada barrio y colonia encontraremos cuadros con capacidad organizativa, los  que se multiplicarán por cien cada uno de ellos.

Aplicando esta táctica liquidaremos la capacidad enajenante de la prensa, de la radio y de la televisión, ya que contaremos con nuestros propios medios de comunicación.

La Ofensiva lleva al gobierno al terreno que es completamente desconocido por este; es decir; a la Arena Popular donde actuará con torpeza.

La Ofensiva debe concentrarse en las Colonias y los Barrios que es donde está débil el poder del Estado. La prueba está que ni la policía se siente segura en la Consti o en la Jalisco. Ningún patrullero se animaría a dormir en su patrulla, si esta se descompone en medio de cualquier suburbio popular tapatío, no amanece ni el agente ni la patrulla.

Se trata de organizar a las colonias y barrios contra el precio del pasaje, exigiendo que cobren 3 pesos.

Se trata de organizar al pueblo partiendo de esas mismas bases contra el precio de la gasolina y del diésel.

Se trata de organizar al pueblo desde allí, contra las deficiencias en los servicios públicos de salud,  donde dan mal trato, pésima atención, junto con escasa y mala medicina.

Esos son solamente algunos frentes de lucha, pero son muchos más, los que finalmente convergerán, en la batalla final que es la Huelga Política de Masas, la que terminará no solamente Aristóteles, sino que también será el final de Peña Nieto.